Desde el 1 de septiembre de 2026, vender equipos de telecomunicaciones en Argentina implica trabajar bajo un nuevo marco de homologación.
Pero el cambio no termina con la certificación técnica. La información correcta también debe acompañar al producto cuando se publica, se ofrece o se vende, incluso a través de plataformas digitales.
Un nuevo sistema de homologación
La Resolución ENACOM 57/2026 actualiza el sistema utilizado para registrar y homologar materiales y equipos de telecomunicaciones en Argentina.
La nueva regulación sustituye un marco que tenía su origen en normas de 1980. Introduce la participación de agencias de certificación y laboratorios de ensayo acreditados, junto con nuevos procesos para la evaluación de conformidad y la vigilancia del mercado.
El objetivo es adaptar el sistema a las tecnologías actuales, simplificar los procedimientos y permitir que nuevos productos lleguen al mercado de una forma más ágil.
El Registro de Actividades y Materiales de Telecomunicaciones, conocido como RAMATEL, continúa siendo una parte central del sistema.
La homologación también debe aparecer en la comunicación comercial
La Resolución establece que únicamente pueden comercializarse los materiales de telecomunicaciones inscritos en RAMATEL.
También incluye un requisito especialmente importante para la venta digital: cuando uno de estos productos se comercializa a través de una página web, su publicación debe mostrar el número de inscripción asignado por ENACOM.
Esta obligación se aplica tanto a los proveedores que venden productos en sus propias páginas como a los titulares de portales o plataformas que actúan como intermediarios en la relación de consumo.
En otras palabras, no basta con que el producto esté correctamente homologado. La información publicada sobre ese producto también debe ser correcta.
El reto de mantener la misma información en todas partes
Un fabricante puede tener un producto correctamente registrado y, aun así, encontrarse con un problema si una tienda, un distribuidor o una ficha antigua muestra un número incorrecto o desactualizado.
Este riesgo aumenta cuando:
- un producto se vende a través de varios distribuidores;
- diferentes equipos gestionan las fichas comerciales;
- existen varias versiones de un mismo documento;
- una familia de productos incluye diferentes modelos;
- la información se copia manualmente entre correos electrónicos, hojas de cálculo, documentos y páginas web.
En estas situaciones, una modificación aparentemente pequeña puede resultar difícil de controlar.
¿Qué versión contiene la información correcta? ¿Quién aprobó el cambio? ¿Dónde continúa publicada la versión anterior? ¿Puede la organización demostrar qué información estaba vigente en una fecha determinada?
Estas son preguntas de gestión de la comunicación, no solamente de certificación técnica.
Qué deberían revisar ahora las empresas
Las empresas que fabrican, importan, distribuyen o comercializan equipos de telecomunicaciones en Argentina pueden comenzar con cuatro preguntas sencillas:
- ¿Qué productos están sujetos a inscripción en RAMATEL?
- ¿En qué páginas, portales o documentos se publican esos productos?
- ¿Todas las publicaciones muestran el número de inscripción correcto?
- ¿Puede la empresa demostrar cuándo se actualizó y quién aprobó esa información?
La Resolución también establece que los incumplimientos pueden quedar sujetos al régimen sancionatorio aplicable. Por eso, revisar únicamente el certificado no es suficiente: también es necesario comprobar cómo se utiliza la información de homologación en la práctica.
De la aprobación a una comunicación controlada
La nueva regulación argentina muestra una realidad cada vez más común: los datos de cumplimiento deben permanecer correctos después de la aprobación inicial y durante todo el ciclo de vida del producto.
CommsPliant ayuda a las organizaciones a gestionar comunicaciones reguladas mediante plantillas controladas, versiones identificables, procesos de revisión y aprobación y evidencia de los cambios realizados.
Cuando un número de registro u otro dato regulatorio debe aparecer de manera coherente en varios documentos y canales, trabajar desde una fuente aprobada puede reducir el riesgo de utilizar información incorrecta o desactualizada.
La homologación confirma que un producto cumple los requisitos correspondientes. Una comunicación controlada ayuda a garantizar que esa aprobación esté correctamente representada allí donde el producto se ofrece.